Son millones de hombres y mujeres que en disímiles latitudes del orbe agradecen los proyectos solidarios y profundamente humanos desplegados por Cuba, a iniciativa de su máximo líder Fidel Castro.

Las campañas de vacunación masivas, los programas de salud y educación, el impulso a la cultura integral, al deporte, el fomento de obras socio-económicas importantes para la población como son: viviendas, escuelas, universidades, centros de investigación científico-técnica, instituciones de atención primaria, entre los que se cuentan policlínicos, hospitales y médicos de familia erigidos en comunidades y barrios, son acciones concebidas por Fidel.

Dedicó su vida a luchar por la equidad social, teniendo un rol preponderante también en la dignificación de la mujer, y estuvo siempre alerta ante cualquier manifestación de quebranto de la independencia nacional. A los más recónditos lugares de la geografía cubana llegaron sus realizaciones encaminadas a potenciar el bienestar del pueblo. De ahí que su impronta esté por doquier, en la Mayor de las Antillas.

Fue, además, precursor de los contingentes de la construcción y agrícolas, también el artífice de los destacamentos pedagógicos que tanto en la Isla como en otros países latinoamericanos y africanos han brindado ayuda desinteresada y solidaria, llevando la luz de la enseñanza y el conocimiento a millones de personas que lograron vencer el analfabetismo heredado del colonialismo.

La colaboración internacional con otros Estados surgió a partir del triunfo revolucionario. En más de 60 naciones ha estado la mano amiga de los cubanos salvando vidas ante la ocurrencia de desastres naturales, epidemias de ébola, cólera, y decenas de enfermedades u otros flagelos, los cuales por lo general dañan más a los pobres de la Tierra.

La historia inmortalizó a Fidel Castro por su pensamiento humanista y emancipador, el cual siempre estuvo orientado a favorecer a los más desposeídos. Al mismo tiempo, sus reflexiones y declaraciones públicas estuvieron dirigidas también a concienciar a los gobiernos en relación conque un mundo mejor es posible.

Ante la comunidad internacional y desde el podio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) alzó su voz para patentizar la necesidad de que las grandes potencias industrializadas minimizaran los colosales gastos que cada año invierten en la carrera armamentista e incrementasen la ayuda al desarrollo, para así contribuir a que nuestro planeta sea más justo y seguro.

En la coyuntura actual, con el ascenso al poder en América y en otras naciones del Universo de administraciones ultrarreaccionarias y pro-fascistas, logran mayor vigencia las ideas de Fidel convocando a la unidad e integración de los pueblos en pos de defender su soberanía y el derecho inalienable de los Estados a alcanzar la sostenibilidad del desarrollo para todos los ciudadanos por igual, sin distinción de raza, clase, ni credo.

El 25 de noviembre se cumple el II Aniversario de su desaparición física, pero la obra y el pensamiento revolucionario del Comandante en Jefe son imperecederos y están presentes también en la actualización del modelo económico socialista que hoy erigen los cubanos.