Pica una cebolla fresca, luego machácala contra una superficie roma y viértela en una licuadora. Agregue media taza de vinagre de manzana y mezcle con la cebolla hasta que quede suave. Empape un algodón en la solución y aplique diariamente en sus manchas. Hágalo de dos a cuatro semanas, hasta que vea los resultados. Puede tomar algún tiempo, pero si sigue esta rutina obtendrá los resultados positivos que está buscando.