Los avances y la calidad en la construcción de viviendas para los afectados por el tornado que pasó por La Habana el pasado 27 de enero, fueron verificados por Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en la capital y otros funcionarios de la provincia, en busca también de una cultura de detalle en las terminaciones.

Antiguo hogar de ancianos 24 de febrero en Diez de Octubre. Foto: Gabriel Valdés Valdés

Torres Iríbar destacó: “Vamos a entregar las casas a personas, de los más humildes de nuestro pueblo, que sufrió o está sufriendo pues están en el hogar de un amigo o de un familiar o en un albergue; cuando se las entreguemos, van a tener la sensación de que les hemos dado un palacio, hecho por obreros, gente buena y noble. Todos están en función de hacer un hogar seguro y digno a nuestra gente.

“(…) Si no fuera por la Revolución y el espíritu de socialismo, de no dejar a nadie desamparado ni abandonado, sería una situación catastrófica para esas familias”.

En el antiguo hogar de ancianos 24 de Febrero, del Consejo Popular Tamarindo en Diez de Octubre, se construyen 41 domicilios con buenas condiciones; de ellos, 16 son de una habitación, 20 de dos cuartos y cinco de tres, que beneficiarán a 133 personas.

Antiguo hogar de ancianos 24 de febrero en Diez de Octubre. Foto: Gabriel Valdés Valdés

El local fue donado por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y ejecutan la obra, iniciada el 17 de febrero, cuatro brigadas del Contingente Blas Roca Calderío y 13 cooperativas no agropecuarias. En especial, la Empresa de Construcción y Montaje Especializado (ECME) del Ministerio de la Construcción, se encarga de la recuperación de los techos, pisos y otras estructuras deterioradas por la humedad.

Nueva comunidad Castanedo en Guanabacoa. Foto: Gabriel Valdés Valdés

Soraima Martínez, directora de Operaciones del Contingente Blas Roca, destacó que está previsto tener listas 20 casas para marzo e igual número en abril; un hogar más se construye gracias a las mismas remodelaciones y adecuaciones del espacio.

En el Consejo Popular Jesús del Monte, en el mismo municipio, existen 187 viviendas que se hacen nuevas, se construyen desde los cimientos, pues eran derrumbes totales; entre los damnificados se encuentran los habitantes de cinco ciudadelas, las cuales se erradicarán con la edificación de residencias adecuadas para las familias.

Nueva comunidad Castanedo en Guanabacoa Foto: Gabriel Valdés Valdés

Las acciones las ejecutan el Contingente Blas Roca, cooperativas no agropecuarias, empresas constructoras del Ministerio de la Agricultura y el Grupo Empresarial Constructor de la Administración Local de La Habana (GECAL).

Consejo Popular Jesís del Monte en Diez de Octubre Foto: Gabriel Valdés Valdés

“Cuba es una familia y ofrecemos a los constructores lo que podemos: agua, café, merienda y agradecimiento, extendido a las autoridades que han demostrado un gran compromiso con los damnificados”, dijo Zulema Carrillo Hernández, vecina del lugar, quien comentó que no se amilanó ante la pérdida de su casa pues tenía confianza en que se la reconstruirían, incluso con mejores condiciones.

Con un similar sentir habló la colindante Dolores Valdés Cárdenas: “Dejamos el tornado atrás; ahora es cemento, arena, mezcla y a construir”. Los constructores, por sus actitudes disciplinadas y respetuosas, cuentan con la admiración de quienes ayudan.

Torres Iríbar recalcó: “lo más importante de nuestra Revolución es eso que se ha cultivado en el terreno más fértil de la historia: la unidad”. El funcionario recorrió las calles de las comunidades afectadas, recibiendo gratitudes y respondiendo inquietudes de la población.

Progresos significativos se vislumbran en la antigua Comunidad de Tránsito Castanedo, en el Consejo Popular Villa 2 de Guanabacoa, donde se adecuan 62 cubículos en el afán de convertirlos en 31 casas, para igual número de núcleos familiares.

Allí trabajan brigadas de Camagüey, Villa Clara y la Ecoa 53; la composición será: seis viviendas de una habitación, 15 de dos cuartos y 10 de tres, además de sala, cocina-comedor, baño, portal y patio de servicio.

A su lado, en lo que antes era un solar yermo, se construyen, con tecnología Forsa, siete edificios con dos o tres habitaciones en cada apartamento: cinco de cinco plantas y dos de tres plantas, para un total de 62 residencias.

El nuevo asentamiento poblacional, Comunidad Castanedo, contará también con un área de servicios básicos como bodega, carnicería, consultorio médico, Mercado Ideal y punto de venta de gas licuado.

Antigua residencia estudiantil de Micro X. Foto: Gabriel Valdés Valdés

Mientras, en la antigua residencia estudiantil Julio Antonio Mella, de Micro X, en La Habana del Este, se ultiman detalles para convertir el inmueble (tres edificios) en 70 viviendas para damnificados, de las cuales 20 son de un cuarto, 35 de dos aposentos y 15 de tres habitaciones. El pasado sábado, los beneficiados conocieron sus hogares.

“Estos apartamentos han sido remodelados con mucha pasión de forma extraordinaria, fundamentalmente las redes hidro-sanitarias, los enchapes, la pintura y la herrería”, expresó el primer secretario del Partido en la capital.

Cuando se entreguen las viviendas construidas en los antiguos establecimientos del hogar de ancianos 24 de Febrero y la residencia estudiantil de Micro X, los funcionarios del MINSAP y los alumnos correspondientes a estos lugares le entregarán las llaves a los nuevos propietarios. “Desde el punto de vista político, ideológico y humano es muy bello que esos estudiantes que un día entregaron sus casas, sus albergues de la Universidad de La Habana para que se convirtieran en viviendas para los afectados del tornado, les entreguen las llaves”, agregó Iríbar.