En Cuba por doquier está presente el legado del invicto Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz. Y al aproximarse el 60 aniversario del triunfo del Primero de Enero de 1959 su obra se hace sentir con mayor ahínco en cada comunidad del territorio nacional.

No existe localidad de la Isla que no haya recibido como contribución; escuelas, policlínicos, médicos de familia, hospitales, Casas de Cultura, Bibliotecas, Casas de Abuelo, y muchas otras instituciones para el bienestar de la población.

Fidel, como artífice del proceso estuvo preocupado siempre por cada acción que se erigía a favor del pueblo. La Reforma Agraria con entrega de tierras a los campesinos, y propiedades de viviendas a quienes por décadas habían pagado exorbitantes alquileres fue también una premisa importante orientada a mejorar las condiciones de vida de los compatriotas de la Mayor de las Antillas.

De igual manera el máximo líder contribuyó a delinear la política de nacionalización de las compañías extranjeras, esencialmente estadounidenses que entonces extraían la savia del país. Y se impulsó el rescate de las riquezas de la nación hasta entonces en manos del capital foráneo.

La Campaña de Alfabetización estuvo entre los primeros programas llevados adelante para sacar de la incultura impuesta a la inmensa mayoría de los ciudadanos por los anteriores gobiernos que no tenían entre sus prioridades que los cubanos atesoraran conocimientos.

Millones de hombres y mujeres se sumaron a la reivindicación de la Patria luego de décadas de neocolonialismo y sumisión de las llamadas administraciones “republicanas” a Washington.

Se erigió una etapa de democracia participativa sin precedentes en Cuba la cual tendría como eslabón principal desde entonces un sistema económico- social basado en una distribución más equitativa de los recursos y la salvaguarda de la soberanía e independencia.