El respeto al derecho ajeno sigue siendo violentado por gobiernos serviles a la Casa Blanca, los que se han alejado de los principios que rigen las relaciones internacionales. Los lacayos al imperio por prebendas de la administración estadounidense de Donald Trump cometen errores garrafales como el de reconocer a un personaje autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, el señor Juan Guaidó (quien azuza la intervención militar extranjera y la violencia en su propio país), siendo cómplice además del terrorismo, las guarimbas y el golpismo protagonizado por esa oposición ultra reaccionaria que intenta imponer Washington, en la República Bolivariana.

A modo de provocación se ha organizado la mal llamada “ayuda humanitaria” en la frontera de Colombia con Venezuela y en ese turbio contexto algunos reconocidos músicos como Juan Luís Guerra, Maná, Juanes, Alejandro Sanz y otros, penosamente manipulados y desinformados, ofrecerán su arte para la cruzada anti bolivariana la cual puede desencadenar conflictos incontrolables, al ser quebrantada la soberanía e institucionalidad de Venezuela, sin medir consecuencias y soslayar la inquebrantable decisión de los bolivarianos de salvaguardar su independencia. Ello puede acarrear para las poblaciones hermanas de Latinoamérica, graves secuelas.

En vez de EE.UU. seguir utilizando el término “humanitario” para invadir países, lo que debería hacer ese gobierno es devolver a los venezolanos legítimos los recursos financieros retenidos que imposibilitan la compra de medicinas y alimentos esenciales. Y sus satélites en la región como Colombia, Chile, y otros pro- yanquis están sirviendo a los tambores de la guerra.

Lo que debe existir en todas y cada una de las fronteras con el territorio de Bolívar es “TAMBORES DE PAZ”, solidaridad, colaboración, respeto al legitimo presidente constitucional Nicolás Maduro, pues gústeles o no a algunos, este fue elegido por su pueblo en las urnas.
Los injerencistas foráneos deben sacar ya, sus manos de Venezuela. Y los pobres de alma y espíritu que secundan esa barbarie, dejar de apoyar los propósitos expoliadores y agresivos de Washington.