El Gobierno estadounidense amenazó hoy con imponer más aranceles a las importaciones provenientes de China si el gigante asiático se rehúsa a realizar concesiones comerciales demandadas por Washington.

Larry Kudlow, jefe del Consejo Económico Nacional, informó este martes a reporteros que el presidente norteamericano, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping se reunirán para discutir temas comerciales durante la Cumbre del G-20, al final de esta semana en Buenos Aires, Argentina.

De acuerdo con el funcionario, el encuentro entre los mandatarios ofrece la oportunidad de romper un estancamiento cada vez mayor entre las dos economías más grandes del mundo, pero advirtió que el gigante asiático 'tiene que hacer más'.

A decir del consejero, Trump tiene un excelente historial como negociador, y sabrá manejar la situación a través de hechos e instintos, al tiempo que dijo tener un criterio similar del presidente chino.

Kudlow también apuntó que, desde el punto de vista del presidente republicano, hay 'una buena posibilidad' de llegar a un acuerdo, pero 'se deben cumplir ciertas condiciones con respecto a la imparcialidad y la reciprocidad'.

'Creo que estamos mucho mejor preparados para sobrellevar esto que los chinos', manifestó el asesor en referencia a las tarifas impuestas por Trump a las importaciones provenientes de la nación oriental con valor de 250 mil millones de dólares.

Esos aranceles, a los cuales Beijing respondió con medidas similares, han sido muy criticados por diferentes sectores económicos norteamericanos dado su impacto negativo en varias áreas como la agricultura.

Según el diario The Washington Post, funcionarios del país asiático esperan persuadir a Trump para que detenga sus planes de aumentar del 10 al 25 por ciento los aranceles sobre bienes chinos valorados en 200 mil millones de dólares a partir del 1 de enero.

Pero ayer el gobernante estadounidense expresó al periódico Wall Street Journal que era 'muy poco probable' que no aplicara el aumento tarifario previsto, al tiempo que amenazó con poner en vigor tarifas adicionales sobre productos estimados en 267 mil millones de dólares.

Trump impulsa su polémica política arancelaria con el argumento de que muchas naciones se aprovechan de Estados Unidos, al tiempo que critica el déficit comercial norteamericano con China y acusa al gigante asiático de robo de propiedad intelectual.

En una entrevista concedida a la televisora Fox News el mes pasado, el embajador chino en esta capital, Cui Tiankai, sostuvo que los consumidores estadounidenses se han beneficiado a lo largo de los años del comercio bilateral y las empresas norteamericanas con operación en su país han tenido grandes ganancias.

Además, Tiankai negó que China permita o se involucre en un robo generalizado de propiedad intelectual, y dijo que tal sugerencia era una afrenta para la población del país.

(Tomado de Prensa Latina)