Conocida como uno de los mejores combatientes naturales contra el catarro, las gripes o refriados por sus altos niveles de vitamina C, es la naranja una fruta que ofrece mucho más.

Se piensa sea originaria del extremo Oriente, pues es muy cultivada en China, donde se le considera símbolo de buena fortuna y se suele consumir el segundo día de la fiesta de Año Nuevo, mientras que en Vietnam se les obsequia a recién casados, como un símbolo de fecundidad. Fue introducida en Europa en el siglo X y, según se dice, fue el propio Colón, en su segundo viaje, quien trajo sus semillas hasta América.

Su extendido consumo está sustentado en el hecho de que no solo aporta vitamina C en responsables cantidades al cuerpo humano, sino que además su pulpa posee propiedades digestivas y colabora con las vitaminas en el refuerzo del sistema inmunitario.

Estas cilíndricas frutas son también ricas en tiamina y ácido fólico, dos vitaminas del grupo B esenciales para la salud del sistema nervioso. Son antivirales y antibacterianas, y neutralizan la acción de los radicales libres.

Son muy recomendadas en casos de anemia y para las mujeres de menstruaciones abundantes, pues la vitamina C además de ser buena para las gripes favorece la absorción del hierro.

Por otra parte, la pectina de las naranjas ayuda a bajar los niveles de colesterol en la sangre y por su riqueza en magnesio, favorece la buena circulación sanguínea. Minimiza así los riesgos de padecer trastornos cardiovasculares,  derrames cerebrales, varices y hemorroides.

También son reguladores estomacales e intestinales, alivia espasmos gástricos así como las digestiones lentas, además es ligeramente laxante y su alto contenido en potasio las hace convenientes para hipertensos.

Por si fuera poco, el calcio que provee ayuda a fortalecer los huesos y la dentadura, por lo cual algunos especialistas la recomiendan para reducir la inflamación de la artritis reumatoide y la artrosis.

Del mismo modo, son exquisitas depurativas: previenen las piedras en el riñón, son muy útiles para personas con problemas de artritis y gota y también ayudan a bajar de peso.

Por su efecto antioxidante, algunos estudios científicos vinculan el consumo regular de naranjas con la posibilidad de reducir el riesgo a padecer determinados tipos de cáncer, como el de estómago y el de colon. Una de las razones es que esta fruta impide que los nitritos aportados por los alimentos se transformen en nitrosaminas cancerígenas.

Para su consumo, lo más recomendable es prepararla en forma de jugos o comerla tal cual, habiendo retirado, por supuesto, la cáscara. Su ralladura puede sustituir a la de limón en muchas recetas y en la cocina, es útil tanto para postres dulces como de platos salados pues otorga jugosidad y textura.

Su aroma puede ser utilizado para perfumar espacios cerrados y para eliminar el mal olor en los zapatos para lo cual se deberán colocar varias cáscaras de naranja dentro  estos de un día para otro. Para mantener un cutis frescos sería bueno colocar rodajas de naranja como compresa durante 15 minutos, similar a como se hace con el pepino.

Y si por casualidad, tienes problemas de resequedad y falta de brillo en el cabello, la naranja también tiene la solución. Se dejan reposar varias rodajas en vinagre durante media hora y luego se aplica esta mezcla y enjuaga.