A pesar de su corta vida, Rubén Martínez Villena dejó una profunda huella en el pueblo de Cuba y especialmente en su juventud para la cual representa símbolo de arrojo y lealtad a la Patria. 

Aunque oriundo de Alquízar, donde nació el 20 de diciembre de 1899, se traslada a vivir a La Habana con su familia, siendo aún muy pequeño.
En la capital alcanza el título de Bachiller en Ciencias y Letras y posteriormente ingresa en la Universidad de La Habana, graduándose en el año 1922 de Doctor en Derecho Civil y Público, inclinándose al periodismo y la poesía donde alcanza una destacada obra.

Desde muy joven muestra su inconformidad con el régimen corrupto de la época, llegando a protagonizar con otros doce compañeros la denominada Protesta de los 13, a través de la cual denunció la fraudulenta compra del Convento de Santa Clara orquestada por el gobierno de Alfredo Zayas. Por este hecho es encarcelado y acusado de injurias contra esa administración.

Tiene también un rol importante en la fundación de la Universidad Popular José Martí lo cual le permitió vincularse más con el movimiento obrero y estudiantil, cohesionando fuerzas en la lucha política contra los desmanes presentes en el país debido a la politiquería y el alto grado de corrupción existente en las altas esferas de la otrora República.

Comprendió tempranamente la necesidad de movilizar a las masas, accionó como asesor legal de organizaciones obreras, participando en la creación de algunas de estas como la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC).

De igual manera, su posición revolucionaria y antiimperialista se va radicalizando, e ingresa al Partido Comunista surgido en el 1925, año en el cual edita y preside la revista “Venezuela Libre”, y dos años después participa en la publicación “América Libre”, la cual proyectó como consigna; “ ... la unión interpopular americana, contra el imperialismo capitalista, a favor de los pueblos oprimidos, y por la revolución de los espíritus”.

También en ese año, y ante la intransigencia de Machado al no acceder a ofrecer fianza a Mella, catalogaría Villena al tirano como “Asno con Garras”. Esa expresión quedó patentada para la historia por su coraje y decisión.

Para 1927 su estado de salud va quebrantándose, padece de tuberculosis, y aún así continúa incorporado a la lucha política.

Defendió fervientemente a Julio Antonio Mella durante su huelga de hambre, y desafió a Machado, responsable máximo del ulterior asesinato del líder estudiantil en el año 1929, en México.

Llegó a ocupar cargo en el Comité Central del Partido y tener una significativa actividad en la primera huelga contra el dictador en 1930, con demandas de cambios políticos que se reflejaban con expresiones de “¡Abajo Machado!”, movilización que debilitaría, a partir de entonces, los cimientos del régimen.
Muy enfermo continúa escribiendo artículos y poemas, y organiza la Huelga General Revolucionaria que puso fin al gobierno de Gerardo Machado, en agosto de 1933.

Villena fallece el 16 de enero de 1934.

El joven patriota legó a las nuevas generaciones poemas y escritos como “La Pupila Insonmne”, “Mensaje Lírico Civil”, y otros muchos de importante referencia para los cubanos.

Dejó a la posteridad su ejemplo como revolucionario y patriota, luchador incansable contra la injusticia y el imperialismo. Demostró su inquebrantable decisión de defender los derechos de los obreros, estudiantes y pueblo en general, hasta su último suspiro.