El conteo regresivo para el aniversario 500 de La Habana ya ha comenzado y en la capital se trabaja en un intenso programa para reinaugurar instalaciones con motivo del medio milenio de la urbe.
Según informó a la Agencia Cubana de Noticias, Luis Carlos Góngora Domínguez, vicepresidente del Consejo de la Administración (CAP), en el boulevard de San Rafael, uno de los proyectos principales por su carácter abarcador, se desarrollan acciones en las cinco cuadras que estarán dedicadas a comercios y al mercado cultural. Afirmó que grandes figuras de la cultura participan en su transformación, y además se velará por la reconversión de los servicios.
En esta zona avanzan los proyectos asociados al Fondo Cubano de Bienes Culturales, mientras que la Cadena de Tiendas Caribe (TRD) acomete labores de reparación en sus dos unidades en el área y Corporación CIMEX en sus ocho centros.
Para el próximo 16 de noviembre, en la avenida Galiano, explicó Góngora Domínguez, se lleva a cabo una etapa distinta con la participación de estudiantes de la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (Cujae). La idea es continuar la recuperación de instalaciones y tomar decisiones en lugares donde ha habido derrumbes, indicó.
Sobre el Barrio Chino, que llegó a ser uno de los más grandes de América Latina, informó que ya concluyeron las obras asociadas a las redes técnicas y hay cerca de 15 proyectos en funcionamiento. Este simbólico espacio de la ciudad es objeto de una reanimación integral por los 500 años de La Habana, y su cuadrante principal volverá a ser de adocreto como en su época fundacional, sentenció.
Hemos concebido un nuevo diseño para el cuchillo del Barrio Chino, en el cual se modifica estéticamente un grupo importante de fenómenos asociados a ese espacio público, y se trabaja en una plaza central que surgirá como centro cultural de la zona, dijo Góngora Domínguez.
En esta área, ubicada en el capitalino municipio de Centro Habana, la rehabilitación urbanística incluirá el arreglo del alumbrado público, las aceras, los parques y las calles; la pavimentación de viales y la eliminación de cables eléctricos y de comunicación expuestos en las fachadas.
También se rescatarán las milenarias tradiciones chinas, entre las que se incluyen el arte culinario, la cerámica y la decoración típica, y se rehabilitarán instalaciones como el periódico chino Kwong-Wah-Po, las tintorerías y las farmacias con su medicina tradicional.