Aunque parezca reiterativo, es preciso, cada día, pensar en el agua. Acerca de la importancia de la contribución de todas las personas en su cuidado, se refirió al clausurar la Convención Internacional Cubagua 2019, Vladimir Matos,  vicepresidente primero del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de Cuba.

Haya o no sequía, para el archipiélago resulta vital ahorrar el recurso, que tiene como principal consumidor (70 por ciento) a la agricultura. Justo por eso, cada año se dedican importantes inversiones para las mejoras en los sistemas de abasto, saneamiento y drenaje, y aunque tal vez no hayamos reparado en ello, los salideros por donde veíamos correr el agua limpia, han disminuido, aunque queda aun mucho tramo de red por recorrer y subsanar.

Acerca de estos y otros muchos temas trató la convención. Según destacó Matos, esta fue un espacio perfecto para ampliar las experiencias de estudiantes, investigadores, proyectistas, inversionistas, constructores, proveedores y disímiles especialistas, así como para acercarse a lo más novedoso que se aplica actualmente en el ámbito internacional.

En el encuentro, que incluyó una Mesa de diálogo con los diferentes fondos que aportan recursos para apoyar los programas del país en el sector, se presentó un nuevo proyecto para continuar la rehabilitación de los sistemas de abasto de agua, saneamiento y drenaje pluvial del este de La Habana, así como otro, en fase de formulación, para la zona sur, que resultaría en importantes aportes a la reducción de la carga contaminante de la bahía.

Durante los días de Cubagua 2019, cuya clausura coincidió con el Día Mundial del Agua, se firmaron cinco convenios o intenciones de cooperación además de fortalecerse las relaciones que contribuirían a la continuidad y crecimiento de las inversiones y las exportaciones del sector hidráulico cubano.

Del monto total dedicado a las inversiones en el sector hidráulico en el país, superiores a los 400 millones de pesos, más de la mitad corresponde al aporte de Cuba con fondos para la construcción y montaje, que son parte del presupuesto del Estado para el sector del agua.

“Este es un trabajo integrado, en primer orden, por la voluntad política del país de mejorar el acceso al agua potable y al saneamiento básico, cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), específicamente el sexto, en los que Cuba tiene importantes compromisos”, destacó Fermín Sarduy, director de Relaciones Internacionales y Colaboración del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

A su vez, enfatizó Sarduy, en estas acciones se integran varios organismos de la Administración Central del Estado, entre ellos los ministerios de Comercio Interior e Inversión Extranjera, Economía y Planificación, Finanzas y Precios, Trabajo, Justicia, Relaciones Exteriores y el cuerpo diplomático de Cuba acreditado en otras naciones, sobre todo en Europa y Asia, donde se encuentran los principales financistas, que realizan una labor importante.