Foto: Raquel Sierra


Hace 30 años, cuando comenzó el programa de agricultura urbana, apenas se consumían hortalizas. Sin embargo, el auge de la cultura alimentaria y la aspiración de mejorar la dieta dispara la demanda de año en año.

Con compromisos de continuar elevando los rendimientos en sus escasas áreas agrícolas, La Habana –junto a Santiago de Cuba y Sancti Spíritus-, se ubica entre las provincias con mejores resultados en la agricultura urbana, suburbana y familiar en 2018.

A su vez, según trascendió en encuentro nacional de estas modalidades productivas, por sus resultados integrales, los municipios de La Lisa, Cotorro y Mariano lograron insertarse entre los destacados a nivel nacional.

Durante el pasado año, el movimiento consolidó el funcionamiento orgánico de sus estructuras para prestar mayor atención e incorporación de patios y parcelas, mientras que los 88 organopónicos, 318 huertos intensivos y más de 44 mil patios sobrecumplieron los planes de cosecha (103 %), dio a conocer Arnaldo Ortiz, subdelegado para atender los procesos agrícolas en la Delegación Provincial de la Agricultura en La Habana.

Entre otros resultados, la ciudad realizó el proyecto de dignificación de sus organopónicos que se ejecuta como saludo al aniversario 500 de La Habana, se fortaleció el trabajo en las 15 unidades productivas incorporadas al Movimiento de frutales, que superaron las proyecciones de siembra y producción, donde los mayores volúmenes corresponden a mango, fruta bomba, guayaba y aguacate.

En las 28 casas de posturas se produjeron más de 12 millones de plántulas, mientras que en las 90 hectáreas que ocupan 33 semilleros se obtienen simientes de 37 especies de hortalizas y condimentos.

En el balance, el segundo secretario del Comité Central del Partido, José Ramón Machado Ventura, destacó que, en la agricultura, para cumplir hay que trabajar con la idea de sobrecumplir y sembrar más, de manera que puedan sortearse las zancadillas del clima y las plagas.

Ante las dificultades en la adquisición de sistemas de riego, piezas y partes, el ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, llamó a recordar los orígenes del movimiento, cuando no había tecnología y se regaba a mano o con los inventos que hacían los mecánicos, para no justificar los bajos rendimientos con la ausencia de riegos modernos. A su vez, reiteró la necesidad de mantener la sistematicidad, el suministro de abonos orgánicos y la atención como únicas vías para evitar retrocesos.