Mailin Arozarena Alberty, primera secretaria de la UJC en La Habana. Foto: Oscar Álvarez

Correspondió a los jóvenes de la Siderúrgica José Martí, Popularmente conocida como Antillana de Acero, en el municipio de Cotorro, dar inicio a los Activos Juveniles del Sector de la Industria en La Habana. El hecho tuvo lugar este miércoles en el teatro de esa importante industria Capitalina.
Entre los presentes se encontraba Mai-Lin Alberty Arozarena, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC) en la capital, quien calificó a los activos como una herramienta de trabajo de la UJC para intercambiar con los jóvenes sobre sus preocupaciones, sus intereses, y como se vienen cumpliendo en los centros laborales, las políticas establecidas en su atención.
Inmediatamente señaló que en La Habana se realizarán cerca de 40 activos en el sector de la Industria, y que ya en la capital, esta actividad se ha venido realizando en los sectores de la Salud Pública, el Turismo, las Comunicaciones, Energía y Minas, y en el no estatal. Acto seguido llamó a los presentes a discutir sin tapujos ni miedo sobre cómo quieren construir mejor, su participación productiva o de estudio en el centro donde inciden.
Varios fueron los planteamientos realizados por los presentes, entre los cuales el papel preponderante lo tuvo el tema de la superación, tanto de los trabajadores actuales, como de los estudiantes de la Unidad Docente Metalúrgica (UDM) que se encuentran vinculados a ese centro laboral.
Otros temas de igual importancia lo constituyeron el salario básico, la necesaria estimulación al personal de la entidad, y el hecho de que la nueva tecnología (cuyo costo inversionista asciende a 171 millones de dólares), estará en gran medida en manos de los jóvenes, quienes han dejado de ser futuro para convertirse en presente en la Antillana, entidad que cuenta con un total de 366 trabajadores hasta 30 años de edad.
Aun cuando en la más importante siderúrgica del país queda mucho por hacer para lograr, tanto su modernización como la correcta explotación de los nuevos equipos, allí se respiran nuevos aires.
Desde cursos de superación en la propia industria y en Rusia, hasta la realización varias excursiones, la cercana reinauguración del Círculo Social y del profilartorio (este último se piensa comience a utilizarse a partir del mes de enero), son aspectos que hablan a favor de la recuperación de la Antillana de Acero y del papel que a los jóvenes les toca desempeñar allí.