Nunca el arte y la cultura sirvieron como trinchera para la destrucción y la mentira. La justicia, la paz y el amor deberían ser siempre las razones principales con las cuales los seres humanos nos juntemos apartados de manipulaciones mediáticas y juegos de poder.

Hoy La Habana se levanta junto a sus hijos, entre bombardeos de “hashtags” y “falsas noticias”, conociendo lo que sucede en el mundo, respondiendo a todas y todos con música y baile. Una serie de conciertos y bailables asaltan plazas, parques, desde los barrios, junto al pueblo, para alzar la voz con fuerza y alegría.

Cantautores, intérpretes y populares bandas continúan la iniciativa del Instituto Cubano de la Música y el Ministerio de Cultura embelesando a los capitalinos con su buen hacer. Desde Vivente Feliú, la Academia Nacional de Canto Mariana de Gonitch que dirige el maestro Hugo Oslé, hasta las Anacanonas, Van van y la popular Colmenita bullen de sana algarabía ante tantos coros de beligerancia que se fomentan.

La juventud cubana y habanera no puede faltar al llamado de júbilo, tomando una vez más la histórica escalinata de la Universidad de La Habana, en un magno Concierto por la Victoria. Este lunes, la calle San Lázaro subirá en multitud de almas para cantar por la paz.