Una vez más las emblemáticas orquestas La Aragón y el Conjunto de Arsenio Rodríguez tomaron la esquina de Prado y Neptuno, como parte de los festejos por el aniversario 500 de la Ciudad y el año nuevo que se avecina.

Los músicos llenaron de sabor y belleza la noche de este martes con el tradicional Son y el Cha cha chá que caracterizan respectivamente a estos pilares de nuestra cultura musical, que resultaron un acertado pretexto para revolucionar el espíritu de las calles capitalinas.

Foto: Miguel Moret

El Conjunto de Arsenio Rodríguez (Ignacio de Loyola Rodríguez Scull) lleva y defiende con vanidad el nombre artístico de su creador, también conocido como el ciego maravilloso, una leyenda del tres. La agrupación ha sabido rejuvenecerse, traer a las nuevas generaciones su estilo y mantener la mágica sonoridad que los llevó a la gloria.

Foto: Miguel Moret

Por otro lado la magnífica Orquesta Aragón, principal exponente del Cha cha chá, cubrió la cita de ensueño con su actuación enérgica y particular.
La también conocida como Charanga Eterna recordó simbólicos temas desde la esquina de Prado y Neptuno donde el maestro Enrique Jorrín inmortalizó el tema de La engañadora.

Foto: Miguel Moret

Entre flautas, violines, tres, piano entre otros instrumentos, las dos bandas pusieron a su público a bailar uniendo generaciones y nacionalidades diversas en acordes y ritmos únicos.