Foto: Mesa Redonda


El Día Internacional de la Familia se celebra cada 15 de mayo para crear conciencia sobre el papel fundamental de las familias en la educación de los hijos desde la primera infancia, y las oportunidades de aprendizaje permanente que existen para los niños y las niñas, adolescentes y jóvenes. Además, promover la concienciación y el conocimiento de los procesos sociales, económicos y demográficos que afectan al elemento natural y fundamental de la sociedad.

Las formas de vida familiar son muy diversas, dependen de factores sociales, culturales, económicos y afectivos. La familia tiende a adaptarse al contexto de una sociedad. Cada miembro debe asumir con responsabilidad el papel que le toca desempeñar y ayudar al bienestar, desarrollo y felicidad de todos sus componentes. Constituye el lugar ideal para forjar valores que contribuyan a convivir de una manera más humana, lo cual influirá de manera positiva en la sociedad.

Un factor fundamental que contribuiría a lograr una mejor estabilidad familiar sería poder alcanzar un equilibrio entre la familia y el trabajo. Para ello, es imprescindible que se sensibilicen los gobiernos y población en general en la importancia de apoyar a los trabajadores, y legislar horarios más flexibles de trabajo, que permita una mejor atención a la familia, sin afectar el rendimiento laboral.

Sin dudas, en la actualidad la familia ha variado con respecto a su forma tradicional, en cuanto a funciones, composición y rol de los padres. Algunos de estos cambios están relacionados con la modificación del rol de la mujer, quien puede ingresar, o reingresar después de haber tenido hijos, en el mercado laboral, en cualquier etapa de la vida, por lo que se enfrenta a mayores expectativas de satisfacción personal, pero requiere de mucho apoyo y comprensión de la familia y la sociedad.

Lo que no debiera variar es el hecho de permanecer unidos independientemente de su situación económica. Además, es necesaria la colaboración de todos en las tareas del hogar, donde por lo general, las responsabilidades recaen en las madres y abuelas. Es importante compartir intereses, aficiones y preocuparse los unos por los otros; pero sobre todo respetar la diversidad de criterios de cada cual, las diferencias generacionales, con amor y mucha paciencia, para así lograr una vida más plena y feliz.