Las propuestas de cambios al proyecto de Constitución de la República de Cuba significan un importante ejercicio de democracia participativa del pueblo de la Mayor de las Antillas.

Luego de la vasta consulta popular que tuvo como peculiaridad el proceso, los diputados en las respectivas comisiones y sesiones del Parlamento debatieron las adecuaciones que la población en miles de asambleas efectuadas a lo largo y ancho del territorio.

Unos 760 cambios contemplan la Carta Magna, un nuevo capitulo con el artículo 81 dedicado a la familia como cédula esencial de la sociedad fue examinado fehacientemente, así como el tema relacionado con la unión entre dos personas, independientemente del sexo.

La igualdad de género y todos aquellos elementos que resultan de interés de los ciudadanos y contribuyen a sustentar el bienestar económico y social expresado en la equidad refrendada por la Revolución desde el triunfo de enero de 1959 están implícitos en la propuesta.

Cada uno de los aspectos incluidos en el cuerpo del trascendente documento está orientado al fortalecimiento de la institucionalidad en el país. La actualización del modelo económico socialista de la isla caribeña está reflejada en las transformaciones previstas con el propósito de obtener prosperidad para todos los cubanos.

Y la mayor manifestación de democracia que nación alguna puede brindar es esta concebida por Cuba con el proceso de consultas y reflexiones logrado con la anuencia de millones de compatriotas. Y alcanzará su máxima expresión con el referéndum para su aprobación por parte del pueblo el cual dirá la última palabra.