Con actualización y debate acerca de la dinámica demográfica en Cuba el Centro de Estudios Demográficos (CEDEM) de la Universidad de La Habana celebró el aniversario 47 de su fundación.

El investigador Antonio Aja, director de la institución, destacó seis aspectos contextuales imprescindibles para cualquier análisis: el escenario internacional marcado por la persistencia y reforzamiento del bloqueo económico, comercial y financiero durante casi seis décadas y las agresiones permanentes; la obra económica y social de la Revolución cubana y su riqueza mayor: la población de Cuba y sus valores humanos y la estrategia de desarrollo trazada por los lineamientos, los procesos de actualización y descentralización, la estimulación al desarrollo territorial y local.Igualmente, incluyó los múltiples impactos de los eventos climatológicos, el cambio generacional en la dirección política del país y el proceso de reforma constitucional y el papel de la ciencia, y en particular de las sociales y humanidades para el desarrollo de la nación.

“La relación ciencia-política, la ciencia adelantándose a la política y no a la inversa, para poder cumplir su papel de análisis, pronósticos y proposición”, indicó Aja. 

Foto: Raquel Sierra 

El director del CEDEM se refirió a aspectos como el crecimiento de la población, calculada al cierre del 2017 en 11 millones 221 mil 60 habitantes, su ritmo de (de)crecimiento, las migraciones, fecundidad adolescente –concentrada fundamentalmente en la zona oriental del país-, entre otros, todos analizados desde su diferencial por territorios.

Al cierre de 2017 –última cifra publicada-, se produjeron 114 mil 971 nacimientos, cifra menor que la registrada en los dos años anteriores. Un total de “11 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud presentaron tasas negativas de crecimiento de la población, tanto por pérdida de población en la relación entre nacimientos y defunciones, como por los sustantivos volúmenes de migración interprovincial e internacional”, dijo.

Según señaló, 121 municipios (74,4 por ciento) del país, tuvieron tasas de crecimiento negativas al concluir 2017. “El incremento de la brecha entre nacimientos y defunciones se produce en algunos territorios en primer lugar, por la sostenida y baja fecundidad, y por otro, del incremento de las defunciones, como consecuencia fundamental del aumento de la población de 60 años y más”, puntualizó.

Los 12 municipios con mayores tasas de crecimiento natural, son del oriente del país, con valores que superan los 6.0 por mil habitantes, sin embargo, tal situación debe ser analizada con precisión, en búsqueda de posibles comportamientos no deseados, dada la presencia de altos indicadores de fecundidad adolescente, alertó.

Las explicaciones de Aja estuvieron acompañadas por mapas y valoraciones de los diferentes comportamientos en las provincias y municipios, realizadas por la máster Arelis Rosalén, también del CEDEM.

El panel incluyó temas como actualización de la situación demográfica en el país; relación población y desarrollo desde la perspectiva territorial y local, experiencias y desafíos del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) CEDEM y la Plataforma Articulada de Desarrollo Integral Territorial (PADIT); la experiencia de la atención a la situación demográfica en la provincia más envejecida de Cuba, Villa Clara, en el centro del país. El encuentro cerró con un grupo de recomendaciones para la acción.

En el encuentro, explicó Aja, junto a autoridades universitarias, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) y el claustro del CEDEM, participaron integrantes de la de Red de Población y de la Cátedra del Adulto Mayor y profesores de Guantánamo, Santiago de Cuba, Villa Clara, Las Tunas, Holguín y Pinar del Río.