Foto: Norma Ferrás Pérez

La capital sufre una significativa sequía, que implica una disminución del abasto de agua a la población y a objetivos sociales y económicos por lo que es necesario concientizar la importancia de incrementar las medidas de ahorro del preciado líquido. Esto conlleva a un racionamiento de la distribución de agua en los diferentes municipios y la correspondiente reducción de los horarios de bombeo.

Aunque en los últimos tiempos se han instalado conductoras, rehabilitado redes en mal estado y se han suprimido fugas de las grandes conductoras, entre otras disposiciones, aún persisten salideros en las tuberías que distribuyen el agua hasta las casas o centros laborales, que poco a poco se van solucionando.

Para que la población se sensibilice con la situación actual, Antonio Castillo Pérez, vicedirector de Operaciones de Aguas de La Habana, sostuvo un intercambio con la prensa, donde explicó: “Tenemos varios sistemas de abasto que dependen de diferentes cuencas que abastecen la ciudad. Vento; Almendares, principal cuenca que abarca la mayor parte de fuente de abasto; Cuenca Sur, que abastece los municipios del centro; al oeste cuenca Ariguanabo, enclavada en Artemisa, y abastece fundamentalmente los municipios de La Lisa y Playa; y por el este la cuenca Jaruco, la del Gato, que está en Catalina de Güines, Mayabeque”.

Sobre sus niveles de agua expone: “Hasta el mes pasado, Ariguanabo estaba en una zona favorable, aunque en el límite. Desde febrero Vento y Almendares estaban en zona desfavorable y Jaruco entrando en esta zona también. Esperábamos que en mayo llegaran las lluvias y comenzaran a recuperarse, pero no fue así, en general ha sido un período seco, por lo cual no hubo una recuperación”.

El especialista declaró que todo esto afecta al sistema central, y debido a los niveles tan bajos las bombas comienzan a fallar y deben regular la válvula de salida para reducir el caudal (litros por segundo), lo que implica menos agua en la red y conlleva a bajas presiones en muchos lugares, por lo cual el agua no llega a puntos altos o extremos. La situación se agrava con las descargas eléctricas que provocan disparos eléctricos.

Para atenuar la situación, como ocurre en los períodos secos, han tomado un grupo de medidas, entre ellas, ajustes operacionales para recortar los horarios de circuitos, en busca de un balance de agua en la capital. Además, desde años anteriores han interconectado los sistemas para mejorar la situación en los lugares más afectados.

¿Y en el municipio de Diez de Octubre?

Castillo Pérez se refirió a este territorio al manifestar: “Al estar enclavado en el centro de La Habana, se abastece fundamentalmente de Cuenca Sur; el Canal solo está entregando 400 litros por segundo (l/s), cuando por la fecha ya debía entregar alrededor de 1300 l/s. Aguada del Cura, que es una fuente que también abastece al sistema central con un equipo que da 400 l/s, tendría que trabajar durante 24 horas (h), pero solo está trabajando 7 h como promedio y de manera interrumpida. Debemos tener a Cuenca Sur libre de salideros, esto implica que con más frecuencia debamos parar el servicio para eliminarlos, como ocurrió el miércoles pasado”.

Comentó que ese día también se realizaron un grupo de acciones para mejorar la situación actual, como la puesta en marcha de uno de los ramales rehabilitados y la sustitución de un tubo que estaba en mal estado. Además, aprovechando ese paro, ejecutaron todos los empates pendientes en Vía Blanca, de la obra relacionada con el abastecimiento de agua del municipio de La Habana Vieja, que sale del acueducto por Vía Blanca, sigue Cristina, Arroyo y la Avenida del Puerto.

“A partir de realizar estos empates, comenzamos la limpieza de la conductora, que aunque es para La Habana Vieja, es un sistema vinculado a la actual conductora de este municipio, donde se abastece una parte de Luyanó por la zona cercana a Concha y Calzada de Luyanó y la zona del Consejo Popular Tamarindo colindante con Vía Blanca”, agrega.

Y rememora: “El pasado jueves, que ya estábamos en plena recuperación de Cuenca Sur, empezamos a normalizar los servicios del centro, primero por la zona alta de Plaza de la Revolución, después un sector de Luyanó. Sobre las 3:00 de la tarde comenzaron las tormentas eléctricas, que provocó el paro de Cuenca Sur, después que la empresa eléctrica solucionó las averías fue que pudimos volver a arrancar las líneas y poder tener las 16 unidades trabajando… A pesar del paro y de la avería mantuvimos el bombeo pero no todo el volumen ni el horario que normalmente se hace”.

Diez de Octubre no tenía plan de pipas hasta este momento: “A partir de ahora con los problemas que se están presentando tenemos un plan de pipas para alrededor de 400 habitantes que viven en algunos puntos altos de la Víbora.

“Esta es la situación que tenemos en la ciudad, todos los años en los meses de verano se complica el abasto de agua por el incremento entre un 15 y 20 % de demanda de agua, con respecto al resto de los meses; y por el descenso de los niveles de agua por las razones antes expuestas y las descargas eléctricas que ocurren por las tardes en esta época”, afirma.

También hace un llamado a la población: “Es necesario el ahorro de agua. Ahora mismo estamos enfrascados en una campaña donde este municipio está en la cabecera, que es la entrega gratuita de flotantes, porque es cierto que tenemos salideros, pero cuando caminamos por las calles vemos un gran número de vertimientos en las viviendas. También debido al verano se instalan muchas piscinas que incrementan el consumo”.

De igual manera, comentó sobre una nueva tarifa para el pago del consumo de agua que comenzará a implementarse en 2020: “Habrá un cambio para el sector residencial y estatal, con una tarifa escalonada, como ocurre con el pago de la electricidad. El que tenga un consumo normal, seguirá pagando prácticamente lo mismo que ahora, pero por ejemplo los que tienen piscina, o salideros y no lo resuelvan, tendrán que pagar mucho más por el servicio, y así es posible que logremos un mayor ahorro”.

Y concluye: “Estas son las políticas de Recursos Hidráulicos en la ciudad, que no es solamente el programa de rehabilitación sino el plan de metraje, la entrega de los herrajes de flotantes, y el ahorro de agua, porque cada vez son más frecuentes los períodos secos y con menos precipitaciones. El ciclo se acortó y en los meses de lluvia las cuencas no se recuperan según lo esperado”.

Debemos saber que esta situación provoca serias consecuencias en la vida socio-económica del país, el agotamiento de los suelos y la disminución de las reservas de aguas subterráneas. Es necesario concienciar esta realidad y apreciar lo que tenemos, pues como bien se afirma, gota a gota el agua se agota y la que se pierde, nunca más podrá recuperarse.