La capital está inmersa en culminar un gran número de obras económicas, sociales, y culturales que contribuirán a satisfacer necesidades de la población, al tiempo que favorecen el embellecimiento de esta Ciudad Maravilla que pronto arribará, en noviembre, a su Aniversario 500.

Y aunque en materia de saneamiento integral de barrios y municipios de La Habana, mucho falta aún por andar; existe un trabajo coordinado encaminado, en el menor tiempo posible, a dar solución a esta sensible problemática. Hay voluntad política y accionar mancomunado del Partido, el Gobierno y demás factores del territorio por solventar, definitivamente, esta asignatura, con pendientes todavía.

Se alza en el corazón habanero la restauración del majestuoso Capitolio, lo cual representa una faena enorme, orgullo de los capitalinos y de toda Cuba.

Reaparecen las hermosas fuentes de agua con peculiares colores, en lugares céntricos y emblemáticos del territorio. Por solo mencionar dos ejemplos, resurge la de la Juventud iluminando a distancia la inmensidad del fastuoso mar, y situada en Paseo y Malecón. Así mismo encontramos la ubicada en la rotonda de la Ciudad Deportiva, reluciente y atractiva que llama la atención de quienes por ahí transitan y advierten su seducción.

Las áreas verdes, pulmón de la capital, reciben adecuada atención. Los parques tienden a mejorar su imagen, aunque precisan de ser protegidos para su conservación, ante la indolencia e indisciplina de personas inescrupulosas, carentes de educación formal y ordenada convivencia social, las cuales potencian la aparición de microvertederos al depositar desechos sólidos en puntos fuera de los contenedores establecidos para ello.

Policlínicos y hospitales reciben amplios procesos de reparación y mantenimientos, y ello se complementa con la labor encomiable de médicos, técnicos y demás paramédicos orientada a combatir padecimientos y prevenir enfermedades. De ahí la importancia de cuidar lo logrado, loable tarea por cuanto se revierte en beneficios para la población.

Se priorizan soluciones a los damnificados ante el fenómeno natural acontecido en el mes de enero, el tornado que golpeó la capital, de manera brutal y despiadada. Decenas de familias víctimas del raro suceso han obtenido una nueva vivienda, y otros han recibido el apoyo requerido o subsidio por parte del Estado para reparar o resarcir en el menor tiempo posible, los desmanes ocasionado por ese inusual fenómeno natural.

Subsisten deficiencias y carencias de productos en redes de Comercio y Gastronomía, pero no cesa por parte de los órganos competentes, el trabajo relacionado con la atención al cliente, y las insatisfacciones que todavía persisten en determinados establecimientos y puntos de venta.

El bloqueo económico, comercial y financiero más largo de la historia aplicado por el gobierno de Estados Unidos limita fehacientemente la adquisición de alimentos, medicamentos, tecnologías, y otros productos básicos para la vida cotidiana de los ciudadanos. No obstante, surgen alternativas para suplantar aquellos artículos deficitarios y no accesibles al mercado cubano debido a los obstáculos del criminal asedio de Washington incrementado en la actualidad con la extraterritorial, Ley Helms-Burton.

Se incentiva la producción nacional, sustitución de importaciones, y ampliación de las exportaciones. La agricultura, el turismo y los polos científicos ocupan lugares preponderantes en el camino hacia el desarrollo y la obtención de mayores ingresos económicos-financieros.

Continuar fomentando la cultura del ahorro con responsabilidad ciudadana son también premisas decisivas para avanzar en la actualización del modelo socialista que edifica la Mayor de las Antillas.