Una de las tareas más nobles y humanitarias es la que realizan hombres y mujeres pertenecientes a la Cruz Roja cubana, cuya misión fundamental es prevenir y aliviar el sufrimiento humano ante cualquier situación de desastre. Con su sede actual en el municipio de Playa, esta institución auxiliar de los poderes públicos, fue concebida como una Organización No Gubernamental (ONG), con estatus no lucrativo, adscripta al Ministerio de Salud Pública. 

Vale destacar su labor durante los años de la lucha guerrillera, al servir de enlace entre el Ejército Rebelde y el Gobierno de Fulgencio Batista en la entrega de enfermos, heridos y prisioneros. 

Luego del triunfo revolucionario se designa al Comandante Gilberto Cervantes Núñez como interventor en funciones de Presidente de la Sociedad Nacional de la Cruz Roja, fortaleciéndose el papel de la institución como auxiliar del poder público y diversificando su universo de acción. En coordinación con la Federación de Mujeres Cubanas se crean las Brigadas Sanitarias, participan con el Consejo de Defensa en casos de desastres, aseguran las movilizaciones masivas, concentraciones populares y eventos deportivos. 

Resalta su participación en la evacuación de las víctimas de las explosiones del buque La Coubre, en la prestación de auxilio y en el canje de prisioneros en Girón, y en el ámbito internacional, el servicio prestado en los terremotos de Chile en 1960 y Perú en 1970. 

Cuentan con el Grupo Especializado en Operaciones y Socorros (GEOS), los Grupos Especializados Municipales en Operaciones y Socorros (GMOS) y Grupos Comunitarios en Operaciones y Socorro (GMOS), a fin de intervenir cuando sea necesario, en caso de que el país sea azotado por huracanes, intensas lluvias, inundaciones costeras y amenazas de ocurrencia de sismos. Para dar respuesta a cada una de las situaciones se elaboran los Planes de Contingencia, lo que permite reducir la vulnerabilidad y brindar la ayuda necesaria en cada situación. 

Cruz Roja de La Habana 

Cada provincia cuenta con una sede. Específicamente la filial de La Habana, sita en Santos Suárez, municipio de Diez de Octubre, cuenta con un total de 2485 voluntarios, de ellos, 1023 jóvenes, distribuidos por todos los municipios. 

Destaca el otorgamiento de la Bandera de Proeza Laboral, por su consagración y entrega en la búsqueda, rescate e identificación de las víctimas del accidente aéreo acaecido el 18 de mayo de 2018 en las inmediaciones del aeropuerto José Martí. 

Recientemente le confirieron el Certificado Proeza Laboral que otorga el Secretariado Nacional de la CTC, por la profesionalidad de la actuación de sus miembros en la evacuación del Hospital Hijas de Galicia, severamente afectado por el tornado del 27 de enero pasado, recibido por la Dra. Giselle Garrido Amable, Secretaria General de dicha organización. 

Foto: Norma Ferrás Pérez

Acerca de ese día, Tribuna de La Habana dialogó con José Ernesto Vega Martínez, chofer de salud pública y voluntario de la organización capitalina, quien manejaba el transporte que trasladó a los rescatistas hacia el hospital: “Pasamos mucho trabajo para llegar al lugar porque había muchos obstáculos en la carretera: cables, postes, carros volteados. Cuando llegamos tuvimos que hacer la evacuación desde el último piso y entregar las pacientes y sus bebés a los compañeros del SIUM para que las trasladaran hacia otros hospitales”. 

Vega Martínez lleva 40 años en esta altruista labor de lo cual recuerda: “Empecé con una brigada pioneril, y cuando íbamos a la escuela al campo, éramos los sanitarios que dábamos los primeros auxilios. Luego he pasado varios cursos para ir perfeccionando mi trabajo, el cual considero muy bonito, me gusta brindar mi ayuda humanitaria. Por ejemplo, participé en el rescate cuando el accidente aéreo. Nosotros vamos a donde nos llamen y el pueblo siempre nos agradece, porque damos todo por ayudarlos”. 

Foto: Norma Ferrás Pérez

También intercambiamos con Diango Seidel Martínez Alonso, Jefe Provincial de Operaciones y Socorro: “Cuando llegamos ya estaba el cuerpo de bomberos evacuando el hospital, al cual nos subordinamos, y nos pusimos en función junto con ellos. Tuvimos que evacuar a varias pacientes con distintas patologías pero lo más impactante fueron los bebés; nos dio mucho sentimiento, y a la vez placer, tener la oportunidad de rescatar a parte del futuro de nuestro país. Afortunadamente hoy podemos decir con orgullo que no hubo pérdidas de vidas humanas. Fue una labor difícil, pero se hizo como estamos acostumbrados, porque a pesar de que nuestra fuerza mayoritaria es voluntaria, son muy profesionales y nos preparamos desde el anonimato para dar respuesta cuando el país lo necesite”.