La figura de José Martí, Héroe Nacional de Cuba, es admirada en todos los rincones de la isla caribeña. Sin embargo, el mayor monumento en su honor es el del Memorial de la Plaza de la Revolución, considerado el punto más alto de La Habana, con 139 metros por encima del nivel del mar.

Fue inaugurado por el Líder Histórico de la Revolución Fidel Castro el 27 de enero de 1996 como centro histórico-cultural, pero su construcción comenzó en 1953 y concluyó totalmente en 1961. En sus inicios fue sede del Museo de la Revolución y luego se dedicó para otras funciones como despedidas y duelos de personalidades.

Foto: Miguel Ángel Meana

El Memorial está ubicado en el municipio Plaza de la Revolución y desde la cima del obelisco se puede admirar La Habana en todo su esplendor. En la base se encuentra una estatua colosal de José Martí, tallada por el escultor Juan José Sicre, con 59 pies de altura y de color blanco, rodeada por columnas de mármol. La torre mide 109 metros de altura y fue diseñada por Luis Enrique Varela y otros arquitectos.

El monumento tiene forma de estrella y posee cinco salas: una de ellas un teatro con capacidad para 100 personas, otra dedicada a la muestra de arte contemporáneo, una a la historia de la Plaza de la Revolución, una cuarta con una muestra permanente de los escritos y objetos personales de la vida de José Martí y otra para conferencias y exposiciones.

Un quetzal disecado, regalo al Apóstol del presidente de Guatemala Justo Refino Barrios y un mural de cerámica veneciana complementan la exposición, este último de la autoría del artista cubano de la plástica Enrique Carabia, con 89 textos martianos representados con letras de oro de 10 quilates.

Foto: Joyme Cuan


Además, el lugar recoge las luchas del pueblo cubano por su independencia y está ubicado justo en frente de la explanada que sirve de escenario a diversos actos políticos y concentraciones populares.